La mayoría de las herramientas de IA le dan una respuesta en segundos. Sokrates hace lo contrario: le pregunta hasta comprobar que usted puede sostener su propia conclusión. Si no llega, no le entrega nada y no le cobra nada. Si llega, puede emitir un Acta de Criterio© a su nombre, con una huella SHA-256 que cualquiera puede comprobar.
Sin alfabetización, reskilling y gobernanza, la IA no es una ventaja: es un riesgo.
Por eso Sokrates no le responde hasta que usted puede juzgar la respuesta. Lo que entrena es el criterio de quien decide, que es lo primero que la IA no puede sustituir.
Sokrates le pregunta por el problema, la evidencia que tiene, los supuestos que da por buenos, los riesgos y quién decide. Una pregunta cada vez, sin adular y sin adelantarle respuestas. Cuanto más arriesga su caso, más le exige.
Cuando ha sostenido lo suficiente, usted escribe su conclusión y Sokrates construye el mejor argumento en contra a partir de lo que usted mismo ha dicho. En los casos de riesgo alto, además, tiene que rebatirlo antes de concluir.
Un documento a su nombre con su conclusión literal, el contraargumento, el plan y las obligaciones señaladas, con huella SHA-256. Y el Expediente de Decisión©, que la desarrolla en hoja de ruta, riesgos y medición.